Normas básicas de comportamiento en el póker

El póker entendido como cualquier otro juego o actividad lúdica que se practique en sociedad requiere de unas normas de comportamiento concretas. Este juego, como no podría ser de otra forma, también se ha ido adaptando a las costumbres y usos sociales y con ello se han ido modificando las normas de conducta y comportamiento configurando así las que hoy en día imperan en este excitante juego de cartas que tanto nos gusta a muchos. En este artículo nos referimos al póker entendido en su versión tradicional, es decir no a aquellas partidas que se realizan a través de internet, pues ello evidentemente transforma lo aquí dicho ya que lógicamente las normas de conducta y comportamiento que imperan en un entorno real no son las mismas que en un entorno virtual. Aquí tampoco nos referimos ni a las reglas básicas del póker ni a la forma de jugarlo, pues si bien también han sufrido sus transformaciones a lo largo de los años, en este caso solo nos referimos a aquellas cuestiones que como jugadores nos afectan e incumben en algo tan controlable pero a la vez tan difícil de controlar y de reconocerse como es nuestro comportamiento.
He aquí un breve decálogo de aquellas normas básicas que todos debemos conocer cuando nos sentamos en una mesa de póker, en un entorno con jugadores. En este decálogo no se encuentran todas las normas que son aplicables a nuestro comportamiento ante el juego, pero sí que están las principales y más importantes normas que deberemos cumplir, pues sin ellas podremos tener problemas para disfrutar de nuestra gran pasión, el póker:

  • Un buen y respetado jugador debe de cuidar la mesa de juego y el entorno donde se desarrolla la partida como si fuese su propia casa, por ello se debe de ser especialmente educado, cuidadoso y decoroso.
  • Cortesía y saber estar ante todo, especialmente ante algo tan difícil pero tan importante de digerir como la derrota, en la forma y reacción de afrontar nuestros fracasos veremos y se verá si somos simples jugadores o por el contrario excelentes señores del póker. Para saber jugar, no solo se tiene que saber ganar, se debe especialmente saber perder, por ello una mirada afable y un apretón de manos al contrincante que nos ha vencido es obligado.
  • Cortesía no solo con el contrincante sino también con el croupier y con cualquier “asistente” de la sala, está ahí para atendernos, para servirnos, no para ser nuestro esclavo o esclava. Corrección, educación y nada de interrumpir y alargar las partidas con reiteradas preguntas, ni siquiera al croupier.
  • Tampoco dirá nada bueno de nosotros como respetables jugadores de póker que nos pretendemos si por costumbre actuamos antes de que llegue nuestro turno, tampoco es nada positivo lanzar las fichas de nuestras apuestas al centro de la mesa sin miramientos, es mejor y más correcto agrupar en montoncitos las fichas y acercarlas para que sean más fáciles de contar.
  • Mientras esperamos el turno prepararemos nuestra apuesta mentalmente, nada de manejar las fichas para intentar desconcertar a nuestros contrincantes.
  • Los amigos siguen siéndolo hasta que nos sentamos en la mesa de juego. Una vez comienza una partida de póker no existen amigos. Hemos dicho que deberemos ser extremadamente corteses y cordiales, pero eso no significa ni compadreo, ni actuar como si estuviésemos en la terraza de un bar, ya que estamos compitiendo, y posteriormente ya habrá tiempo para relajarse, nada por tanto de mostrar muestras de “colegueo” o tocar físicamente a nuestros adversarios.
  • Abstenerse completamente de hacer cualquier comentario sobre las manos que están en juego. Cuando finalice la mano podremos comentar todo aquello que deseemos. Recordemos que todo comentario se realizará siempre sin perder la cortesía y la compostura.
  • También deberemos abstenernos de hacer cualquier comentario despectivo, burlesco o crítico con el juego de nuestros adversarios, si creemos que nuestro rival está jugando mal lo que debemos hacer es hablar donde debemos hablar, es decir, en la mesa de juego y aquí se habla ganando.
  • Es práctica habitual por parte de muchos jugadores de póker desprenderse de sus fichas de más pequeño valor, dejando las de más alto valor a resguardo o para cuando ya no nos queden de pequeño valor, ello no hace más que dificultar el recuento de las fichas por parte del croupier, como norma general siempre deberemos pagar con el mínimo de fichas posible, no con las fichas del menor valor posible.

Hasta aquí un breve pero clave compendio para entender y aprender sobre nuestra forma de comportamiento en la mesa, porque el póker es un juego demasiado bonito para todos nosotros, hagamos de este entretenimiento un juego digno de nosotros.

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