Historia del póker

El póker es mucho más que un juego de cartas. Es considerado objeto de múltiples y diversas variantes, incluso de las más íntimas y personales. Se trata de un objeto de deseo y casi de culto para los que somos seguidores de este apasionante y divertido entretenimiento. El póker es todo esto y mucho más, es diversión, pero también competición, es dinero pero también estrategia. Es un juego frecuentemente habitual en los más exquisitos y elegantes casinos del mundo y además, es el rey de humeantes y clandestinas noches debajo del foco de una tenue luz, rodeado de cigarrillos y bebidas varias. En definitiva, el póker más allá de ser una moda, un suceso y una pasión temporal, es casi una institución que perdura con el paso de las generaciones y de los años, es una leyenda, pero también permite que disponga de una rica y densa historia. Unas memorias adoradas por muchos y menospreciadas por algunos, pero conocidas por todos que hoy y aquí vamos a relatar.

Probablemente si de juegos de mesa hablamos no haya ninguno más conocido y famoso que el póker, ¿pero realmente  todos aquellos que nos llenamos la boca con esta palabra y decimos ser unos férreos seguidores o practicantes de este atractivo juego de mesa conocemos la historia del mismo? veamos unas líneas que nos mostrarán la esencia del póker, como nació y se desarrollo, expliquemos su historia:

Los orígenes del póker no están exentos de debate, polémica y controversia, pues versiones distintas, los sitúan en orígenes y formas distintas, pero sin lugar a dudas y sea como sea ya hace muchos años que el juego del póker está presente entre todo tipo de clases sociales, desde las condiciones de la peor ralea, de baja calaña, hasta ser un juego de apuestas de las más altas esferas y clubs privados. Los orígenes concretos parecen remontarse según las versiones en la Francia del siglo XVII para posteriormente cruzar el Atlántico y expandirse por suelo estadounidense desde las tierras de Nueva Orleans. Otras versiones también hablan de estos inicios del póker como un viaje a través del Atlántico pero en ese caso con origen desde tierras londinenses, e incluso otras versiones corroboran estos inicios parisinos o londinenses como origen de este juego pero solo como la forma más parecida a la que se juega hoy en nuestros días, ya que según algunas fuentes el póker más antiguo se remontaría a la China de la dinastía Sung del siglo X. Otros en cambio sitúan estos remotos orígenes en la antigua Persia. Sea como sea, podemos comprobar que el póker no tiene un origen nada claro, pero sí que si bien no sabemos el origen concreto del mismo, si que podemos decir con toda claridad que la real y más amplia expansión de este exitoso juego que llegaría en pleno auge a nuestros días, se produce en las tierras de Nueva Orleans.

Y es en tierras norte americanas, donde el póker vive su plena expansión y desarrollo, iniciándose como hemos visto en Nueva Orleans e iniciando dese ahí la denominada “ruta del Mississippi”, lo que hizo que a lo largo del siglo XVIII el póker fuese adquiriendo cada vez mayor notoriedad y relevancia, siendo primero un juego típico del lejano oeste, del Western y de toda la tradición que tenemos asociada a ello y sin lugar a dudas uno de los juegos básicos de los soldados en la contienda de la guerra civil de los Estados unidos de América. Ello le dio una configuración muy particular a este juego, creo una imagen muy particular del póker en nuestras mentes y convirtió un simple juego de cartas en algo mucho más profundo que un juego de apuestas, de casino o de azar, le doto de una idiosincrasia y de una leyenda que aún perdura en nuestros días.

El póker desde siempre se ha asociado a apostarse grandes fortunas de dinero, a sexo, alcohol y lugares oscuros y garitos de cómo mínimo de dudosa reputación, pero nada más alejado de la realidad pues si bien esta imagen del póker es bien cierta en unas capas y tiempo determinados, pasando por los antiguos saloons americanos, hasta las timbas ilegales organizadas por la mafia o llegando a casinos cuanto menos peligrosos. También es bien cierto que más allá de todo ello, el póker es y puede ser uno de los juegos más sofisticados y más deseados por la más alta sociedad, sino solo hay que ver el halo de lujo y prestigio que envuelve al póker en los mejores eventos y casinos internacionales, esto ha sido así desde tiempos inmemoriales y perdura a lo largo de nuestros días.

Los Mejores bonos